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miércoles, 5 de octubre de 2011

El Club de la hipocresía

Un club deportivo se inauguró el fin de semana pasado en mi pueblo.

Una amiga me invitó a asistir como espía, ya que su madre es gerente de ventas en otro club, por lo que la idea era pirate… ver qué tal estaba la competencia.

Días antes, un amigo del trabajo me contó que había ido a conocer las instalaciones del nuevo lugar, porque tenía la idea de apuntarse con otros amigos.
Él es muy de ejercicio, gimnasio, dietas… así que vio como buena oportunidad el inscribirse en un sitio donde pudiera tener varias opciones para sus rutinas de mantenimiento y demás actividades, compartiendo gastos con otros compis que buscaban lo mismo.

Mi amigo es un tipo guapo, varonil; muy mexican macho style, con la salvedad de que –como él mismo dice-en cuanto abre la boca, aflora la nenita que lleva dentro, irremediablemente.

Y de esto se dieron cuenta quienes le dieron el tour por el lugar. Me contó cómo uno de los vendedores comenzó a explicarle de manera nerviosa que únicamente se podían inscribir familias o parejas hombre-mujer. (“Por ejemplo, Usted y su NOVIA”, le decía el chico vendedor, enfatizando mucho lo de la NOVIA, mientras otra vendedora que parecía ser la jefa, le hacía segunda con un “Y oseaaaa, su NOVIA con planes de CASARSE, por supuestoooo”)

Mi amigo le explicó al vendedor que no tenía novia, esposa y mucho menos planes de casarse; que la idea era inscribirse con un grupo de amigos: una pareja de casados (hombre-mujer, para su tranquilidad, por supuestoooo) y otro más, soltero, al igual que él.

Sudando la gota gorda y hablándole en voz baja ésta vez, el vendedor le sugirió como mejor idea, que junto con su amigo soltero, se consiguiera unas “amigas” que se hicieran pasar por sus novias.

Al ver que a mi amigo no le caía tan en gracia la brillante idea, el atribulado vendedor no tuvo más remedio que decirle: “Es que así son las cosas aquí. Quieren que el club sea familiar y que la gente esté… cómo decirlo… tranquila”.

Ya más relajado y con mejor humor ante el ligero ambiente discriminatorio que experimentó ese día, mi amigo me contaba divertido que seguramente los vendedores se habían imaginado que planeaba pasearse con sus amistades gay por la alberca “familiar”, enfundado en un speedo color rosa y con su toalla de barbie encima.

Así la cosa, camino a nuestra encomendada labor de espías, le platiqué ésta historia a mi amiga; más que por chismerío, por saber qué pretexto pondríamos para que no nos hicieran fuchi los del club, puesto que ambas somos solteras, sin novio ni marido a la redonda, ni amigos que nos pudieran hacer el gran favor de fingir que tienen planes de casorio con nosotras.

Como por fregar, lo primero que se nos vino a la mente fue armar un escandalito en pleno discurso mocho de los dueños del lugar, abogando por nuestro derecho a pertenecer a su selecto club y a ponernos bronceador teta con teta, si así nos daba la gana.

Finalmente y aterrizadas en la realidad, nos chutamos los soporíferos discursos de inauguración, criticamos y reímos sin piedad, levantamos evidencia fotográfica, tragamos canapés como muertas de hambre y luego, muy dignas, nos retiramos del lugar para ir al cine a ver una peli muy familiar.

jueves, 3 de febrero de 2011

Despertar y dormir

Estaba en la oficina de mi jefe, revisando con él una información de nóminas y bla, bla, bla.
Y así de la nada, comencé a sentir una pesadez terrible en los ojos, con la consecuente sequedad de los mismos, en el intento despiadado por mantenerlos abiertos y no quedar como la que se duerme en el laburo y además, enfrente del jefe.
Por momentos, creo que me fue imposible lograr mi cometido y quizás, fue evidente que estaba librando una batalla contra el repentino sueño.
Total, que empecé a recordar otras ocasiones en las que me sucedió algo similar: el curso de ventas en Guadalajara, cuando trabajé en Fiesta Americana; algunas clases en la Uni (casi siempre, las que tomaba en horario 4-5 p.m.), una cena en la que Ojos habló y habló y habló -y, en la que, irremediablemente-, me quedé dormida sobre su hombro.
Con todo y mis cavilaciones, yo seguía teniendo un sueño de la chingada, además de que no podía concentrarme ni tantito en lo que estábamos revisando.
Así que me enfoqué en el rostro de mi jefe, creyendo que, con mirarlo directamente, mi esfuerzo tendría que ser doble y terminaría por mantenerme bien despierta. Pero no.
Además, los ojos me ardían cada vez más, por el humo del cigarro que inunda su oficina.
Por fin, mencionó algo que dió pie a mi característico "pues, bueno..." que es la antesala para mi inminente retirada.

*****

Cuando salí del trabajo, rumbo a casa de mis papás, estaba casi segura de que tomaría una siestecita reparadora, pero...
En cuanto puse un pie en la calle, tuve la sensación del "despertar". Le llamo así al momentito en el que nos "damos cuenta" de que estamos en X sitio, de que ocupamos un lugar en el espacio y de que entonces por qué chingados nos sentimos tan fuera de lugar, tan mínimos y tan ajenos a nosotros mismos.
"O sea, yo no soy ésta y qué diablos hago aquí?"-pensé.
Imagino, que esa sensación que dura unos pocos segundos, ha de ser porque mi verdadero yo está a punto de despertar en la realidad verdadera. Así como cuando uno sueña y en el sueño todo va de maravilla, hasta que las hamburguesas te persiguen o tú a ellas y entonces eso no te cuadra mucho con tu realidad de laburos en los que casi te duermes, por lo que te despiertas, sólo para comprobar que efectivamente el irse a dormir con la panza vacía, no es algo recomendable.
En fin, que con el despertar ya no me dieron ganas de dormir, sino de escribir.
Ah, y cuando crucé la calle en medio de mis líos existenciales (sobre el despertar, los otros yo y el maldito frío que me cala hasta los huesos), un taxista me gritó: qué fríoooo, pero qué calorrrrr... naco.
Y creo que apesto a cigarro, osh.


viernes, 24 de septiembre de 2010

El infierno

A quien guste de regodearse en la violenta y nefasta realidad que vivimos en este País, seguro saldrá satisfecho con una de las recientes opciones cinematográficas de nuestro cine mexicano.
El viernes pasado, fui con Ojitos a pasar un verdadero infierno de 2 horas (con todo y nuestra freséz VIP; chelas incluidas, un croissant que me supo a gloria y el cuasi frappuccino perfecto, pero equivocado).

Algunas filas detrás de nosotros, había un grupo de adolescentes que se reían estruendosamente con las graciosadas del narco mexicano: que si la esposa del narco mayor lo pendejea de lo lindo, que si el hijo narquito es maricón, que si los policías corruptos son rete chistosos... a media película, no escuchabas ni tu propia respiración. La sala de cine estaba muerta.

Varias veces tuve que quitar la vista de la pantalla, para resguardarme a ojos cerrados en el pecho de Ojos, porque la neta no tuve tripa para soportar tanta fregadera.
En esas ocasiones escuché su palpitar acelerado; las manos le sudaban. Una vez, de plano me dijo que no era necesario seguir ahí. Sorprendentemente quise quedarme, con el argumento de que "ya casi se acababa"... pinche masoquismo, porque para entonces, sentía la cabeza estallar; los hombros y el cuello de piedra.

Salimos por fin del martirio. En cuanto vimos los títulos salimos casi huyendo.
Yo me sentía ansiosa, estresada... me dolía el cuerpo y la mente. Como adivinándonos el pensamiento, mencionamos al mismo tiempo un episodio no tan lejano que la película nos hizo recordar: el horrible día de la extorsión telefónica. Tristemente, un episodio perdido entre los miles que suceden todo el tiempo, entre los muchos por los que han pasado parientes, amigos y conocidos.

Antes de dormir (o de intentar), me quedé viendo Must love dogs, donde el personaje de Diane Lane tiene una cita a ciegas con su padre... por qué carajos no fuimos al cinito hace rato, a ver una peli como ésta!... hasta la de los chupasangre pubertos y calenturientos habría estado mejor que lo que vimos, pensé.
En algún momento, decidí apagar la tv, a pesar de que sabía que me costaría trabajo conciliar el sueño. Así fue. Recuerdo haber abierto los ojos cada hora que marcó el reloj, hasta las 8 de la mañana que me levanté.

La burbuja rosita es algo que experimenté muy pocas veces, pero con las cosas que se viven en la realidad y que además nos restriegan en ficción, le dan ganas a uno de conseguirse una burbujota y no salir nunca más.

Por lo pronto, hoy me salgo para temas más agradables: convertirme en mami de algún lindo perrito que esté en adopción. Ya contaré...
Buen fin de semana :)

martes, 1 de junio de 2010

Asquete

Yo: qué pinche blog más aburrido!

Había una vez una tipa que abrió un blog porque tenía el corazón partido como en 83 pedazos... también bajaba música compulsivamente, veía películas sin verlas y lo más importante: se tragaba todas las lágrimas que curiosamente se empeñaban en querer salir, justo antes de abandonarse al sueño.

Yo: hueva

Cuando el corazón se rompe en 83 pedazos, te das cuenta que después es mucho más sencillo partirlo en otros 249. De hecho, pasados los 200 ya ni duele tanto...

Yo: Bla bla bla (me dormí con la rabia de saber que Meredith tuvo un aborto, por culpa de un maldito loco... despierto y me entero del desmadre israelíes VS activistas, pinche humanidad)

Y logo? Había una vez una tipa que cerró un blog porque...

sábado, 9 de enero de 2010

Chile, mole y pozole 2010

Oficialmente, empezando año blogguero!

Me gustó el cierre de 2009... desde el 29 muy ajetreado por la boda de Diana, donde pudimos participar en la tradición de la Comunidad de Amoxóchitl, que consiste en preparar en la casa del novio, la comida que se servirá a los invitados el día siguiente en la boda (y nomás unos 600, según la estadística familiar :-O)


Luego, regresé barriéndome a mi pueblo el día 31, para estar con la family. Además mi sobri sobri cumplió un añito y la desvelamos entre los alaridos de los aspirantes a sing-star y los que salimos a la calle a cumplir con ciertos rituales de iniciación al año nuevo (ver post anterior, sección de superstición pa los viajes).


¿Y el arranque de año?
Echando taco de ojo con Robert Downey Jr. y Jude Law en Sherlock Holmes. Confieso que mi mente andaba algo dispersa al inicio de la peli, pero al poco rato me reivindiqué y le seguí el hilo. El final... abierto para poder exprimir las secuelas que vendrán, supongo.

Espero que el 2010 sí traiga buena cartelera, porque -y sin ser malinchista- pa que El Estudiante haya estado casi dos meses en Agüitas, como la opción cinematográfica más atractiva del año pasado, creo que sí andamos algo jodidos (con todo respeto para el cine mexicano).

Y ya que ando en estos rollos, muy recomendable el Soundtrack de Los Abrazos Rotos (no así la peli, a menos que sean fantss de Almodóvar o gusten de ver a Pene López en cueros). Mientras la veía / dormitaba, súbitamente reaccioné al reconocer de fondo musical a Cat Power. La rolita en cuestión se llama Werewolf, pero en general el Álbum está chidillo.


En recomendaciones de otro tipo, si tienes vecinos que escuchen conciertos de The Killers a todo volumen los fines de semana, impidiendo que veas alegremente una película en la comodidad de tu cuarto, sé consciente y haz lo que yo: ojo por ojo y oreja por oreja. Ajá, parar el dvd para ir a lavar los trastes encabronada mientras sangras tus bocinas al máximo con What I Like About You de The Ramones, en pos de competir por el premio al "Tú me friegas, yo también", es una experiencia de otro mundo.

Y si además tienes la ventaja de ocupar el piso de arriba, para saltar como loco y ganarte unos puntitos extra, mucho mejor ;).

Bonus: aún no he visto Avatar y como que me da hueva ir pa que resulte ser Pocahontas del futuro, como he escuchado de diversas boquitas últimamente... pero igual me lanzo algún miércoles de pobres, pa que no me digan, que no me cuenten.

Bonus 2: por fin conseguí un link que funcionó pa descargar el Soundtrack de Little Miss Sunshine!!! (y a ver si cierto amigo pelotudo cumple su palabra, y luego se mocha con más material de DeVotchKa).
Y ya que andaba en estos rumbos, de pasadita bajé Contra, el nuevo disco de Vampire Weekend -de quienes me enamoré en 2009 gracias a Alonso-.

Y así, que por lo menos este 2010 continúan los buenos hábitos de música y cine hasta vomitar!
:D

miércoles, 14 de octubre de 2009

Hueva

Anoche pensé que escribiría algo en el blog. Según esto escribiría algo sobre "The United States of Tara" (y no pongo link hacia la info y más detalles porque me da hueva). Ayer cuando tuve un momento de lucidez, tras estar dopada casi todo el día con las medecinas pa la gripe, descubrí ésta serie. Ta chida. Ya. No diré más. Tengo hueva.
Es más, ni siquiera debería estar escribiendo nada, porque la verdad es que no tengo nada sobre qué escribir.
Estoy inapetente del mundo.
Y hueva.

jueves, 7 de mayo de 2009

WTF

Qué agradable es escribir al compás de la voz de Chris Martin y su pianito!
Y es que extrañamente mis rolas de Coldplay fueron las únicas que no pasé de la pc a mi adorado gasparín, -vaya usté a saber por qué- como dice el Tom.
O fue un lapsus brutus, o mi inconsciente me quiso decir que aún no estaba lista pa escuchar Warning Sign o Trouble sin lloriquear como nenita.

Ahora las escucho, recuerdo y sonrío...

Ah, pero qué tal por la mañana! nada de sonrisas. Cómo puede uno estar de guasón cuando se tienen un chingo de correos pendientes por mandar, el teléfono suena como si fuera la estación de las complacencias, hay clientes fuera de la ofi esperando ser atendidos... y además has sido encomendada para instruir a la practicante en turno, en la difícil y arriesgada tarea de usar la engargoladora.
Para colmo, cuando ella nota la tensión y el caos circundante (mi escritorio está hecho un asco, por cierto) acertadamente te dice: "Ayyy qué horror!!! se me rompió una uña". Kill her.

*****

Fando y Lis, Ms. Holloway & Mr. Grey, ella y él, tú y yo...

sábado, 25 de abril de 2009

domingo, 12 de abril de 2009

Palabras mudas, humanos necios...

La sensación de haber podido decir más, me acompaña casi siempre cuando llego al refugio de mi soledad... irónicamente estudié comunicación.
Lo cierto es que soy un asco cuando de hablar se trata. En particular al hablar de sentimientos o de cualquier tema emocional. Más en particular emociones positivas.
Todas aquellas ocasiones en las que quise expresarle a alguien felicidad, gratitud, cariño, admiración... y me fue imposible. Y todas aquellas también en las que escupir sapos y culebras en momentos de tensión, me resultó tan sencillo.

Últimamente he venido supliendo los sapos y las culebras por el sarcasmo y el cinismo... es como que más cool. Aunque a decir verdad ya estoy cansada de vivir así. Sobre todo porque antes en algún momento de mi vida, tuve la capacidad de decir lo que quisiera según lo fuera sintiendo. Y recuerdo que era chido.
En el trayecto DF-Ags. pasaron The secret life of words, película de la catalana Isabel Coixet, que pensaba dejar de lado para jetonearme de lo lindo ya que sólo había dormido un par de horas.
Pero me ganó la curiosidá al escuchar la pieza musical de entrada.

Decisión unánime de mantener los ojos bien abiertos al toparme con la escena del diálogo entre la protagonista y su patroncito (quiero un jefe así! que me obligue a tomar un mes de vacaciones, jiji). No sé si fue el estado de ánimo del momento o mi latente sentir del que hablé en un principio, pero de que me tocó una que otra fibra la peli... lo hizo.
Y la pregunta del millón: por qué carajos nos hemos de complicar tanto la existencia los seres humanos, cuando desde fuerita se ve todo tan sencishito como un argentino.

Que te quiero, pos te quiero! que te odio, pos chinga tu madre! palabras más, palabras menos... y todos felices y todos contentos. Ah! pero no. Me lo trago todo porque qué vas a pensar de mí, y aparte no "está bien" sincerarse porque te pones susceptible y entonces pierdes el control y te conviertes en la parte débil y y y... bullshit!
Aquí es donde entra el intermedio de la agridulcealimañainvenciblesic que me grita desde su rincón: background, background!

Por qué diablos tenemos que vivir condenados a padecer entre nuestros genes malignos y nuestra educación conductista?! Aich, qué coraje me da escribir esto que es como el planteamiento de un problema de 1ero de kinder (que ni se veían problemas en esa etapa; ni pedo... es mi analogía) pero que igual no se ha llegado a resolver estando a veces a un paso de la tumba.
Y me da más coraje porque suena tan simple desafanarse de tanto demonio estorboso, pero a la hora de la hora ñe... quero-mi-mami-soy-mariquetas.

"Aprenderé a nadar". Voy a recordar eso la próxima vez que quiera quedarme callada y guardarme el sentimiento como si fuera delito.

Bonus extra: el soundtrack rules de rules =)