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lunes, 12 de septiembre de 2011

Amores a tiempo incompleto

Estrenarme como la tía 2008 (a unas pocas horas del 2009) y serlo por segunda ocasión en 2011, ha sido muy diferente.





La de finales de 08 estaba llena de ganas de maleducar criaturas ajenas; de ser solapadora, graciosa, besucona hasta la asfixia, fastidiosa... y consciente de que los momentos de responsabilidad, no pasarían de unas cuantas horas de convivencia con la enanita en desarrollo.

Casi 3 años más tarde, siento un estorboso temor de no saber si algún día tendré la oportunidad de dormir en mis brazos y cuidar de alguna cosita cachetona e inocente, con la alegría y la fuerza de una madre a tiempo completo, y no quedarme solamente como una tía a tiempos partidos.

En fin, que como dijo el viejito jipi Patch Adams, el otro día en su conferencia: "Uno de los pequeños secretos para lograr la felicidad, es el ser agradecido".

Y agradezco infinitamente poder participar de alguna manera en la vida de mis sobrinos, aunque sea para mordisquearlos, ponerles apodos y hacerlos renegar de vez en cuando, jiji.

miércoles, 19 de enero de 2011

Lost in Translation

Anoche vi Lost in Translation.
Otras veces, la había visto anunciada; o en mi paseo habitual por todos los canales, daba con ella; pero nunca me detenía para verla.
La noche de ayer tuve cierta renuencia también y, aunque por coincidencia, puse el canal donde estaba por comenzar, le cambié para ver otra cosa.
Más tarde, por fin, sintonicé la peli, cuando ya iba a la mitad... y la disfruté como la primera vez que la vi. Incluso, puedo decir que algo más.

De la primera vez, nos recuerdo a los tres, en la sala de cine. Como siempre, Rod y yo, con las expectativas sobre lo que estábamos a punto de ver: que si la peli había sido aclamada por la crítica, que si Sofía Coppola se colgaba del nombre de papi Francis, que si Scarlett Johansson era la nueva promesa del cine (aunque ni tan nueva, pa esos entonces), que si la fotografía, el soundtrack...
Personalmente, identificaba sobre todo a Bill Murray, como Peter Venkman, de los cazafantasmas... ajá, viejos traumillas de mi infancia.

Y recuerdo también a Ernesto, con la franca sonrisa de siempre y palomitas en mano, acomodándose en la butaca para pasar un buen rato, yendo al cine con sus amigos.
Salimos de la sala, satisfechos con lo que vimos; comentarios más, comentarios menos.
Esa fue la última vez que fuimos al cine con Ernesto.
La última peli que vimos con él, fue Voces Inocentes, de Luis Mandoki. La vimos en casa de su mamá, un fin de semana que fuimos a visitarlo, cuando recién comenzaba las quimioterapias. A pesar del drama fílmico y el drama particular, no se me olvida la sonrisota infinita de Ernesto.

Anoche, tras la segunda vuelta de Lost in Translation, pensé en todas las cosas de las que me he perdido, por el miedo al dolor.
Sobre todo, porque es miedo a un dolor fantasma, no a un dolor real, en sí.
Por supuesto, me encantaría decir que cualquier día de estos, podría tomarme un café con Ernesto... aunque no sea así, me quedo con la fortuna de saber que pude hacerlo alguna vez.
Y me quedo también con el recuerdo del tipo más valiente que he conocido.

Ah! y por cierto, que a Bill Murray ya no lo asocié esta vez a Peter, el ghostbuster... aunque le encontré cierta similitud con su personaje en Flores Rotas.
Ya vislumbro próximo trauma... jojo.

viernes, 7 de agosto de 2009

Confesionario emergente

Dear gurú cambalachero:

Ayyy!!! estaba grumpyosa pero ahora no sé...
Hace un rato me habló mi tía para ver si la acompaño mañana a una fiesta. Lo que me choca es que ella siempre está buscando la manera de endilgarme viejos y eso me hace sentir como una loser urgida :S
Como alguna vez medio le expresé que la neta no me interesaba conocer a alguien de esa manera, pos como que dejó de asumir su rol de alcahueta-cupido-encarriladora.

Pero ahora cambió la estrategia; primero me dijo que la fiesta está lejos y que no quiere ir sola porque es en la noche. Cuando le pregunté de quién o de qué era la fiesta fue cuando adiviné sus "negras" intenciones. Me dijo que es el cumple de un compañero de trabajo que "Es de tu edad" y que "Habrá puros chavos de tu edad" (cómo se nota que no me conoce los gustos! jajaj).

Además me comentó; "Hasta le dije a Gerardo: la Vale es bien corajuda igual que tú, pues claro! son del mismo signo... (1.- por qué tendría que haberle comentado algo sobre mí, sino es porque me lo quiere enjaretar? 2.- "venderle" que soy una corajuda es para mi beneficio o para mi perjuicio? 3.- chales! lo que me faltaba! un tipo igualito a mí -por lo menos en los defectos- toy jodida.

Bueno, pos le dije a mi tía que iba a pensar eso de acompañarla porque ya uno de mis mejores amigos (exageración) también había cumplido años recientemente (verdad) y pues que mañana iba a organizar una super pachanga para festejar (mentira... o por lo menos no he sido requerida para nada parecido).
También le cuestioné si en ésta ocasión no la acompañaría Fabiola, su íntima amiga con la que anda pa todos lados. Me dijo que sí, que también iría Fabiola (lo que únicamente me hizo corroborar que todo es una trampa encarriladora; pos no que quería que la acompañara porque le daba miedo ir "sola"?).

Y por qué tanto alboroto por esto? Pos como te dije al principio, me hace erupción la panza cada vez que me quieren arreglar citas a ciegas o algo similar... pero por otro lado ya que se me pasó el efecto aghhh, me quedé pensando en lo que platicábamos anoche sobre conocer gente -o sease lindos ejemplares masculinos- y pos no sé si tal vez éstas sean las "maneras" de relacionarse con tipos, o por lo menos de explorar el mercado.
Tú sabes que soy idealista. Que creo firmemente en la espontaneidad romántica y que tengo mis prejuicios sobre relacionarme con la gente de manera "forzada".

Peeero... pos no estaré cerrándome mucho? O sea, lo espontáneo no podría ser que mi tía me haya invitado a la fiesta pedorra esa, donde la probabilidad de conocer a alguien chido quizás sea mayor a la que haya refugiándome en el búnker como últimamente lo hago? No será que mi cuota de amores espontáneos y de ensueño está agotada y ahora me toca probar la etapa del juego de la seducción prefabricado? ¿Será todo cuestión de fingir un ataque epiléptico y largarme a un café con terraza a leer una novela erótica? ¿Qué crees tú que me diría Jodorowsky?

Meno, como Jodo ya hace tiempo que no responde las consultas de sus fieles seguidores, me encomiendo a tí... Oh sacrosanta I de cabecera (la I ya sabes que es más bien aludiendo a tu propio I de cabecera, que no se te suba jeje :P)
Espero tus sabios comentarios al respecto.

P.D. Tengo el ipod en aleatorio y me salió Menos Mal y después Mi Vida Brilla, ambas de Andrea Echeverri... eso indicará algo en especial o es sólo que el shuffle a veces vale pa pura madre?

Saludos confusos.

V

martes, 30 de junio de 2009

South Park Cartoon

A pesar del agujero que siento en las entrañas, tengo palabra.
South Park V:







Y la versión fachion estail de I:







Espero superar pronto mi ridículo miedo al blog... porque en verdad lo extraño :(

sábado, 25 de abril de 2009

domingo, 12 de abril de 2009

Palabras mudas, humanos necios...

La sensación de haber podido decir más, me acompaña casi siempre cuando llego al refugio de mi soledad... irónicamente estudié comunicación.
Lo cierto es que soy un asco cuando de hablar se trata. En particular al hablar de sentimientos o de cualquier tema emocional. Más en particular emociones positivas.
Todas aquellas ocasiones en las que quise expresarle a alguien felicidad, gratitud, cariño, admiración... y me fue imposible. Y todas aquellas también en las que escupir sapos y culebras en momentos de tensión, me resultó tan sencillo.

Últimamente he venido supliendo los sapos y las culebras por el sarcasmo y el cinismo... es como que más cool. Aunque a decir verdad ya estoy cansada de vivir así. Sobre todo porque antes en algún momento de mi vida, tuve la capacidad de decir lo que quisiera según lo fuera sintiendo. Y recuerdo que era chido.
En el trayecto DF-Ags. pasaron The secret life of words, película de la catalana Isabel Coixet, que pensaba dejar de lado para jetonearme de lo lindo ya que sólo había dormido un par de horas.
Pero me ganó la curiosidá al escuchar la pieza musical de entrada.

Decisión unánime de mantener los ojos bien abiertos al toparme con la escena del diálogo entre la protagonista y su patroncito (quiero un jefe así! que me obligue a tomar un mes de vacaciones, jiji). No sé si fue el estado de ánimo del momento o mi latente sentir del que hablé en un principio, pero de que me tocó una que otra fibra la peli... lo hizo.
Y la pregunta del millón: por qué carajos nos hemos de complicar tanto la existencia los seres humanos, cuando desde fuerita se ve todo tan sencishito como un argentino.

Que te quiero, pos te quiero! que te odio, pos chinga tu madre! palabras más, palabras menos... y todos felices y todos contentos. Ah! pero no. Me lo trago todo porque qué vas a pensar de mí, y aparte no "está bien" sincerarse porque te pones susceptible y entonces pierdes el control y te conviertes en la parte débil y y y... bullshit!
Aquí es donde entra el intermedio de la agridulcealimañainvenciblesic que me grita desde su rincón: background, background!

Por qué diablos tenemos que vivir condenados a padecer entre nuestros genes malignos y nuestra educación conductista?! Aich, qué coraje me da escribir esto que es como el planteamiento de un problema de 1ero de kinder (que ni se veían problemas en esa etapa; ni pedo... es mi analogía) pero que igual no se ha llegado a resolver estando a veces a un paso de la tumba.
Y me da más coraje porque suena tan simple desafanarse de tanto demonio estorboso, pero a la hora de la hora ñe... quero-mi-mami-soy-mariquetas.

"Aprenderé a nadar". Voy a recordar eso la próxima vez que quiera quedarme callada y guardarme el sentimiento como si fuera delito.

Bonus extra: el soundtrack rules de rules =)